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BOOKS ( LIBROS )
1990-92:
"Art: A Life System". Basis for a different artistic education. 1990-1992. ("Arte: Sistema de vida". Bases para una educacion artistica diferente. 1990-1992)
1997:
“The Silent Language of The Body” 1997. Bilingual edition ("El lenguaje silencioso del cuerpo" 1997.)
WRITINGS, from Lucido del Alba (ESCRITOS, de Lucido del Alba)
Como jugando a todo o nada y eliminando toda posibilidad de retorno
El león solo salta una vez
Lucido del Alba, Houston, 2002
Paralelos
Escritos mientras duermo
La Fiesta
Lugar de sudor y moscas. Comida servida. Un corazón de piedra, pájaros que no pueden escapar. Cenizas con plátano y la memoria del muerto, borra todo rastro de su ser y evocación posible. Olvidar el paraíso.
O.
Por el pecado de haber vivido. Todas las banderas están guardadas. Justo. Sopla el viento. Contaminando el aire, espera. Es un suicidio lloviendo. Se espanta. Encuentra. Se va aquí. Allá. El suave y pacifico fin alcanzado. El amor, ausente en el circo. Cae lloviendo y es una larga lluvia la que va a caer. Y así llueve. Feo. Cubiertos de oro y vajilla frágil. Porcelana china.
O.
A.
Ese.
Mundo iluminado lleno de palabras sin sentido. sufrir y padeciendo destierro. Voces que llegan a la mesa. Sin eco. Ni acústica. Vacías, silenciosas. La sagrada confesión. Gritando urgencias. Para salvarse del fuego, del tormento y el pecado. VEO un caballo de cobre, flotando en transparencias. VEO. Una mujer vestida de blanco y sangre. Castigando su espalda con una rosa marchita. VEO. Un hombre desnudo caminando en cuatro patas en el aire. Montado en un animal de cinco cabezas encendidas, y la cola entumecida entre sus piernas. VEO. Alguien que asesina todas las mañanas, VEO agua, lodo y manchas imborrables. VEO. VEO algo haciendo ruido, el espanto de la muerte, el cansancio físico, la falta de sentido, la ausencia del amor. El invento de Dios y un anciano sentado mirando la pasión. VEO un presagio y una pregunta. VEO. Como todo se ha perdido y me voy, sin estrellas ni luna. Negro. Como una vagina de piedra, húmeda, patinada de dulces fieras que atacan. Toda la noche, y toda la noche así. Toda la noche así.
Vertical, cayendo de brazos abrazando el aire y la tierra. Escucho. Sin aguas. Tratando decir suelto, sin pensar en el oído. Sordo, sin ser y fragmentos móviles que nunca terminan de caer.
Vidrio. Móviles. Mitos.
Monumentales monumentos. Música. Quien espera, baila un tango argentino. Amor. Un montón de gente desnuda en un abrazo. Un montón de gente matándose en un campo verde. Verde. Un hermoso cielo, la cosa más hermosa de la tierra, adentro. Yo. Ya no me acuerdo. Es verdad. Como el silencio. Amén. Amen, mal acompañado, repetido..
Siempre.
Arena reflejando el sol. Una orilla.
Orillándome. Caigo en un mar salado y denso. Aquellos zapatos de mi niñez. Reyes magos que no cumplían los deseos. Eran una manada de cerdos rosados. Bienes - alimentados. El hambre allí, insaciable. Espera. A la hora del postre. Rememorando anaranjadas mentiras.
Jamás.
Axial. Rozaban la madera oxidada. De la cruz. Una piedra en el acerado espejo. Un alma sin corazón. Una muerte muerta. Asesinada tantas veces, colmada de limpios caracoles. Azules, rojos y amarillos, flotando en una arena límpida y gastada. Lavada. Fueron rocas. Negras. La vida. Deseada. Levemente caigo, sin ruido. Adentro. Un bisonte malherido por una sanguijuela, se me clava en la espalda.
Un grillo canta, en un atardecer contaminado. Cerrado. En sus venas, la salud, enferma. Ojo. Mira muerto. Lleno de calmantes y de calma. Que no calma. Tapa, esconde, Cinturón. Sin sentido y frontera. puntos de costura. Que serán por siempre. Una firma. . Narciso se erige con fuerza, esgrimiendo una espada invencible. Antigona que trata enterrar lo que no puede y se inscribe para siempre. En lo real. Medea devorando a sus hijos para que no los mate el poder. Sin perdonarlos. La madre asesina. Observa impávida. Bordeando la noticia de la restitución, enterarse.
No interesa.
Sin rituales funerarios devendrá la tragedia.
Cobijar. Su ausencia.
No toques el agua. El frío de tu cuerpo, va a congelar el lago. Me podrás alcanzar. En mi carrera veo una mujer con sus tetas amarillas. Erectos pezones, acompañada por un soldado con su pecho atravesado. Por una bala metalúrgica.
Creada. Para él.
Hace tanto tiempo atrás. La espalda arde. Exhalando un perfume de lavanda. Fresco. Nuevo. Atrás. Y VEO. Una pila de carnívoros chacales. Dos personajes y un martillo borrador. Una huella en la piedra. Y VEO. Una tormenta. Volteando al sudeste sobre un torso arquetípico. Zapateando. El último desfile de mascaras sostenido Y VEO. La ultima Cena. Desplegándose en contrastes y valores. Grises. Aromáticos. VEO senadores, montados en un elefante blanco haciendo equilibrio sobre un diamante que refleja la luz de Dios. Inmutable. Perfecta. Sin deseo. Los deformes, los jorobados, los paralíticos, los deprimidos, los mentirosos, los valientes, los que están locos, los enamorados, los melancólicos, los antiguos, los siniestros, los innombrables, los crudos, los sabios, los ladrones, los falsos, los negociantes, los asesinos, los ricos y los pobres, los navegantes, los investigadores, los aventureros, los profesionales, los crueles, los perversos, los poderosos, los normales, los traicionados, los que lloran, los que ríen, los que creen que la vida esta quieta, los jueces, los negros, los blancos, los religiosos, los ateos, los tímidos, los escrupulosos asexuados y los que nunca estuvieron en una fiesta. Bailan. En silencio. Materia prima humana. Toda junta. Hecha de palabras gritadas, ruidos y olores. Sosteniendo pancartas. Anuncios y modas.
Navegan. Al son del tango sordo, que expresa con voz ronca y quebrada. Un ritmo perfecto y aplomado que hoy se estrena. Territorio. Transpirando un deseo prohibido. Privado. Desplazándose en secreto. En secretos. La madre asesina. Observa impávida. El hambre, se abre insaciable. Espera. Y VEO. Otra pila de carnívoros chacales. Dos personajes y un martillo borrador. Una huella en la piedra. Ahora. Es esperanza.
Una firma blanca en la piedra negra.
El orden de lo esencial. Perdido. En un imprescindible martillazo, cambiara radicalmente de un golpe. Transformador. La pareja imaginaria en el leal, se derrumba después del doble crimen. Entretejido en exilio y entrega.
Infidelidad. Trama y trama. Es un fantasma. Es un traidor. Es un verdugo. Segmento dañado, no se reconstruye. Será otra.
Y otra.
Y otra.
Y otra. Y otra.
No en este par, ni en el que vendrá. Nombres en lista blanca. Dos nuevos personajes. PAR, amalgama en el amor falso y el infalible destierro. CERTEZA, para no sentirse solo. Repetido agasajo de glotones. Gigantesca comilona. Chismes y luminarias iluminadas arribando. El hambre gran devorador. Almacena y ve. La madre asesina observa impávida. Solo resta ampararse en un mar dulce y vacío, en donde la sed se habrá acabado. Tradición.
O.
Infidelidad.
Carne, huesos, mentira y miedo, energías y el poder. Vida miedosa a enfrentar el paso militar. Marcado. El hambre. Repara, y la madre asesina está en la mira. Imperturbable. Par y Certeza acompasan el ritmo de la partida. La fiera se orienta mejor.
La fiesta.
Una marcha de grandes asesinos. Los bailarines y su tango, disfrutan de lo verdadero. Abúlicos. Tarde se verán, vencidos, cansados. Nace. Alguien muere. Aquel que todo puede. No puede. Lastima muy. Pero muy fuerte sin siquiera percibirlo. Otra, otra, otra, otra vez se deja inscripta. Una marca. Corporal. Un ombligo. Que respira ahogándose en leche materna. Caliente. Quema. Fuerte, muy fuerte. Es la fuerte lluvia, que destruye interminable, lo que encuentra. A su paso. Nacimiento. El destino se corta y el hálito comienza. Llenándose a sí misma. La demanda, insatisfecha, alimenta gemido.
El primer grito.
El primer eco.
O.
Los griegos también se me vienen encima. En sus pesadas estanterías. Pesas. Llenas de polvo antiguo. Caen cuadrados, siniestros, caminando. Sueltos como un doberman, alemán salvaje y feroz. Flaco y hambriento de
campos de concentración. Perdidos. Que apiñan condenados. Amputados. Cuanto sueño. Tengo. No me acuerdo los días. Viejos. Donde las bolitas de vidrio, corrían empecinadas. En la empinada senda de una ciudad gris, americana. Golpes. Pronto. Volteo hacia la puerta cerrada. Asomo por una nariz. Peluda. Mucosa y ajena. Vigilo. A. Los amantes. Bailando. Enroscados, en un amoroso acto. Sobre un colchón de estrellas de punta afilada. Suponiendo. Que no descubro su recóndito secreto. Las vacas caminan por los cerros. Mientras. Los perros mueven sus colas. Y el mundo está feliz. Danzando el tango. Sigue. El hambre compensa, y la madre asesina naciente. Inconmovible. Par y Certeza ajustan el ritmo de la partida. La fiera se acomoda mejor. Vino y vino. Ella. La cantante, de voz ronca y sonora. Comenzó a decir. Bordeando. Sonidos musicales que nunca nadie entendió.
O.
El sacrificio.
Lo que no se sabe que se sabe, es inmolado. Infortunio de ser. De que florezca en la palabra, la admisión y el desengaño. Firmo y afirmo en la roca.
Esta vez.
Negro.
Sobre negro.
Negro marfil. Carcomo y desgasto. Estampo un saber que se ignora como una doble huella de ser. El hambre desagravia, y la madre asesina se
enaltece. Inexorable. Par y Certeza ajustan el ritmo del destierro. La fiera se emplaza mejor.
O.
Señales de letreros amarillos, que cruzan. Calles alocadas de un transito imposible. Paneles solares que reflejan la hechicería. Un escudo que raja la tierra. Parpadea dentro del agua. Siempre. Mojado. Multitud que se dobla.
En cuatro. Almas se parten. Eficientes humos de chimeneas que contaminan. El ambiente. A pesar del aviso de los sabios. Ha llegado Dios. Reyes, contadores y médicos. Luchan arrojándose ladrillos pesados. De una punta a la otra. Sin poder dar en el blanco. En nadie. Es otra de las batallas. Universitaria. Suntuosa. Sentados en el cordel de la vereda. Observando cómo se filtra el cuerpo del enemigo. Enojados. Tristes. Otros huelen. Disimulan. Atónitos. Dan una ojeada. Esta escena de piedras rojas volando sobre cadáveres de sapo. Por encima de luchadores muertos en el campo de batalla.
Sin. Fin.
Ladrillos inmóviles en el aire, esperan. Donde golpear nuevamente. Nunca. Jamás se caen. Sólidos. Violeta. Rosa. Blanco. Colores, la imagen financiada por signos. De esperanza. Mientras. Nada. Esta abierto.
O.
El cacique. Chaman sentado aguardando. La pregunta. Maldiciente. Que no dará la tierra. Ya. La mano del hombre. Se perdió en una ingente luz,
dentro. Allí. El hambre festeja, y la madre asesina glorifica. Inapelable. Par y Certeza pactan el ritmo del destierro. La fiera se alinea mejor. Mide.
Ya cerca de su único salto. Las plantas de los pies. Vendadas. Intacto. Aun los pedazos de vidrios reparados, celestes. En venta. La calle bloqueada. Atascada. Por pacientes vestidos de luto. Pacientes. Por la pérdida. Aguardando. Caminado sobre cristal molido. Sin dolor. Un cajón marrón, de selecta madera. De caoba. Adentro. El difunto es polvo de cobre refinado.
O.
Blasones nuevos rasgados de noticias. A toda memoria. Amantes enfermos. En una callo un borracho sentado al borde. Caos. Apagón. Gente que corre. Huye. Oscuridad. Luz. Pasajes. Pasos. Llaves se tuercen. Reformados laberintos. Puertas que se cierran. Tranqueras. Bustos en sendero. Pacientes, pacientes llenos de paciencia. Cuando ya. Yo la he perdido. La cantante. Canta. Observando. Tango. Un perro perdido en una nube plateada. Un techo rojo saltando de un lugar a otro, en el salón de danza del supermercado. En la noche. La luz encendió dejando al descubierto. La soledad, mis unas sucias y piel gastada por un tiempo pasado. Fue mejor. Azucarado y meloso.
Y.
En las gomerías. Gente moría por números impresionantes. Grandes. Por la contaminación publica de las iglesias ardientes. Acompañando el humo. En las bibliotecas. Aun. El azúcar no se había derretido. Miel y la policía estaban por primera vez juntas de la mano. Alertas. Flor. Extensiones.
Cruceros sembrando el pánico. Surcaban. Los masones con sus compases afilados. Y sus escuadras medidas y aplomadas. Seguían calculando un
tiempo inimaginable para ellos. Quieto. Nunca. En un calendario azteca. La luna traspasaba los cimientos. Ante un pavimento fresco. Quebrado en dos. Potrillos enloquecidos, dejaban sus marcas. Huellas. Con sangre. El gris. Se mezclaba con el rojo. Dejando entrever un tono plateado y espiritual. De sacerdocio. Obispo. Violeta. Libre. Las calles cerraban, dejando a su paso. Los ríos secos. Veloces. Las montanas derretían el hielo. Aun. Así. La gente seguía muriendo. En las gomerías aglomeradas. Multitudes. Publico interminable construyendo colas infinitas cercanas al fuego. Golpeándose contra las paredes. Insistentemente. Trataban.
Las grandes maquinarias. Movidas por gigantes transatlánticos y trenes. A la fuerza. Simultáneos. En auxilio de cadáveres adúlteros. Dispersos. Sucesivamente. Día a día. La goma quemándose al sol creaba una humareda. Sin bronceador. Los veterinarios se volvían locos. Los médicos se volvían cuerdos. Los abogados planchaban minuciosamente. Ropa. De cuello duro. Tomando medidas. Para la fiesta del último juicio legitimado. Sin cargo alguno. Aquel anónimo baile. El tango. Y su voz ronca, se disponía. Por última vez danzar. Alocado. El festejo de la fiera que ya había realizado el salto.
Perfecto.
Pasado.
Devorando. Finalmente, los niños dispuestos. Por el Rey a la hora exacta. Sobreviven. El hambre, satisfecha. La madre asesina. Reina. Finito de la última cena compartida con el par y la certeza. Música de tango sueña.
Todavía. Los médicos amenazados por aceitunas verdes. Corrían desesperados. Buscando propiedades. Sombra. Sentido. Escalando escalofriantes escaleras. La multitud tomándose un café oscuro. Los observaba en su carrera. Licenciada. Por agentes mejicanos. Entonces. Fue. Que. El verdadero valor, quedo en las ferreterías. Los atletas todavía. Desesperados. Por competir y ganar. A los negros. Insistían enfadados. Nadando en aguas turbulentas y sin reparación. Sin entrenamiento. Sin ningún condicionamiento que los venciera en su negocio. El agua estaba descompuesta por la diarrea. El publico ovacionando. Defecaba. Los atletas sabían. Que. Jamás alcanzarían los altos.
Lo único que pudo salvarlos.
Fue. La lluvia. Que.
Clara. Saludable. Cayo.
Sin final. Largamente. Casta.
Limitando todo hasta los huesos. Limpiaba. Era una larga. Interminable lluvia que seguía cayendo. Aquí. Queda. El hambre asesinada, y la madre glorificada. Inapelable. Par y Certeza se dieron por muertos. La fiera se ausento. Presumida. Las voces se apagan. El tango. Acabo.
O.
Enigma. Conciencia. Duermo.
Lucido del Alba, Houston, 2007
Oscuridad
El sobresalto era infringido por una madre que despiadadamente.
Castra en una ambulancia blanca y brillante. El sonido metálico de una sirena que suena. Desesperando,
Y la pobre niña llora y grita: Mama, mama..
Donde estas.?.
Que responde:
No quiero verte nunca más. Nunca Más.
Te odio desde el día en que has nacido de mis propias entrañas.
Odio mis entrañas por haberte concebido.
La niña llora. Llora todo el tiempo.
Tratando de salvarse a través de interminables horas de psicoanálisis.
Olvidar.
Poder encontrase con su madre que ha hecho alianza con la mayor de sus hermanas. Sólida y avejentada porque nunca le llego la hora.
Frustrada por un matrimonio con un republicano, que hoy es demócrata.
Mañana comunista. Pasado anarquista, y si los negocios funcionan bien. Católico.
Republicano hasta la muerte. A quien por otro lado, no le importa nada de nada.
Solo el placer absurdo de morir trabajando.
Hombre que nunca sufrió contrariedades, que siempre combatió. Y fue siempre vencido
Solo. Hacer dinero y disfrutarlo con su amante de pierna amputada, que lo hace sentir como nunca ninguna mujer: lo hizo sentir en la vida.
En ella el es libre y en duradera paz se siente. (Incluida su esposa al principio)
La amante. Entusiasta sabe que lo usa. Cruelmente.
Llenándose el vientre de pescados de lejanas playas y de pájaros exóticos.
De ostras sulfatadas de petróleo, cosechadas en el Adriático y el Tirreno.
La muerte por inanición es más suave. La otra indigesta, revienta.
Y tampoco le importa.
El siente piedad por ella. Su mujer lo aburre.
La suegra lo alimenta y los hijos lo exprimen.
Además de vez en cuando le es infiel incluso a su amante. Con las putas.
Su cunada: la niña, sigue llorando pidiendo auxilio desesperada, sin que nadie tan siquiera escuche, a nadie le importa nada.
Tratando de sobrevivir su ultimo recurso de vida que aun le queda.
Y todavía late en ella.
En su cabeza, pasa la imagen de jueces y tiranos arrancándose los pelos.
Mansiones que arden en fuegos incandescentes, porque la miseria se aproxima.
Un búho, desorientado vuela baja muy bajo, marcando los límites del final, y ángeles verdes aturden con sus trompetas doradas. Anunciando la llegada del diablo.
Sin que las olas lo alcancen. Mientras el tráfico marino sale y entra en los puertos a toda marcha, trayendo las malas noticias y a los nuevos pasajeros invitados al festín.
Ahora si ya están. Todos.
La miseria descamisada, corre de un lugar a otro. Espantada por el número grande de sedientos. Las letras del abecedario cuelgan, cayéndose como cera de velas que se apagan. Luz de antorchas y blandones, como en los funerales de los niños. Simples.
Balanceándose.
Es un tiempo indefinido. Eterno.
Devorado por mandíbulas gigantes de cocodrilos atacados por mosquitos, inquietos. Armados de tentáculos de madera marrón.
Aterrizando en una pista de baile en donde un vals vienes se siente hasta la medula.
Un cantante canta en silencio y pesados pasos se escuchan.
Golpeando el piso con insignificante dolor. El monstruo blanco de la castración se hace sentir a cada segundo y el agua bendita se derrama. Se calienta.
Un numero siete, iluminado. Esta al revés.
Sangre.
Acunada: la niña, sigue llorando pidiendo auxilio exasperada, sin que ninguno tan siquiera escuche, a nadie le toca.
Comunicando el sobrevivir de su último medio de vida que aun permanece.
Y todavía palpita en ella.
Esta oscuro.
Lucido del Alba, Houston, 2008
La muerte, es el único seguro de vida que tenemos
Lucido del Alba, Houston, 2002
Canción del atardecer pasado
Cuando uno cree que puede decir algo.
Cuando la piel hiere.
Cuando esta solo.
Cuando envejece y la vida se va.
Cuando la certeza es certera, lo que ya no vuelve, se sabe.
Cuando se insiste en recuperar el tiempo perdido.
Cuando uno espera.
Cuando uno ve y esta ciego.
Cuando se habla de lo mismo y todo se complica para repetirse.
Cuando la música duele como el color.
Cuando alguien se enferma y cuando dieron un paso clave.
Cuando oscurece.
Cuando se extraña a los hijos que están tan lejos, y que nunca fueron parte tuya.
Cuando te escucho y cuando te dejo.
Cuando me voy y no puedo despedirme para no volver a ser atrapado en mi compasión y tu enfermedad.
Cuando todo se acaba. Cuando se hace tarde.
Cuando se pierde el tren.
Cuando llueve como hoy.
Cuando me muero.
Cuando te oigo.
Cuando estoy solo, desnudo.
Cuando veo en la vereda la piel de ella negra y dulce.
Cuando alguien cree que me ama.
Cuando converso. Cuando me voy. Cuando termino.
ASI.
Se va, se me va.
La vida.
Y no llego.
Cuando no puedo.
Cuando te veo, cuando te busco todavía.
Quema, cuando vengo.
Cuando se que no te voy a volver a ver.
Cuando te extraño. Cuando lloro.
Cuando siento. Cuando pienso.
Cuando no soy y cuando soy.
Cuando te encuentro.
Cuando me pierdo.
Es lo mejor, como ahora.
Cuando lo limites del cuerpo son una cárcel.
AHORA.
Cuando me creo que puedo escribir, pintar, escuchar, amar y salir de esto.
Todo incompleto.
Cuando veo y cuando no veo.
Cuando no estoy aquí.
Cuando es lo mejor.
Cuando estoy vivo.
Cuando me voy de vuelta.
Cuando no te veo y cuando te veo. Cuando recuerdo.
NADA.
Cuando reflejo.
Cuando no estoy y cuando juego.
Cuando pienso que si se puede decir.
Cuando no tengo nada que decir. Cuando espero.
Cuando encuentro.
Cuando no me veo en el espejo.
Cuando no se puede decir. Cuando creo.
Cuando todavía creo.
Cuando se lo imposible.
Y cuando me duele el dolor.
Cuando tu cuerpo se duerme y el mió no esta.
Cuando nada tiene sentido.
Cuando no te veo, no siento, no toco, y me deseo esta muerto.
Cuando renazco un segundo. Cuando percibo…y espero.
Un respiro más de eternidad en un cielo quemado negro y sonoro.
Cuando un caballo alado lo cruza.
Cuando se esta de luto, casi muerto.
Cuando tu voz es un grito. Salvaje, oriundo, primal, falso.
Y actuado, sin vida.
Un eco en el valle, en la piel, oscuro, gris, sordo.
INCOMPRENSIBLE.
Y late, pulsa, renace. Miente y lastima.
Cuando me quedo mirando tus lágrimas y el recuerdo de lo que fue, imaginando un futuro ausente de vos.
Para siempre y lo acepto.
Cuando no estoy, cuando soy.
Cuando parto, cuando caigo, cuando se.
Cuando todo es lo mismo.
Cuando retorno en un circulo de semblantes que no reflejan.
Cuando el viento.
Cuando el agua.
Cuando tuve miedo.
Cuando alguien me lea. Cuando alguien me firme. Cuando alguien me encuentre.
Cuando alguien me toque.
Cuando alguien vomite.
Cuando alguien me llegue.
Cuando alguien crea. Cuando alguien me nombre, más tarde.
UNA VEZ.
Cuando me despida.
Cando tiene sentido.
Cuando alguien me entierre y llore por nada.
Cuando ya no estoy vivo.
Cuando hago vacío.
Lucido del Alba, Buenos Aires Noviembre 2006
El Vacio
Si yo pudiera conocer a cada persona, la convertiría inmediatamente en un objeto, en una cosa. No seria más una conciencia. La habría limitado con mi conocimiento porque si alguien puede conocerte entonces dejas de ser infinito, y somos infinitos tan infinitos como el vacío.
Como yo puedo a conocerte? , si ni siquiera tu mismo te conoces, ni yo tampoco me conozco.
Conocer significa que estas separado de “ello”, de aquello que estas conociendo. Porque para conocer se necesita distancia.
Como vas a conocerte a ti mismo entonces?..Si te conoces entonces estas dividido en dos. EL CONOCEDOR Y EL CONOCIDO. Y desde luego que el CONOCIDO nunca podrás ser tu mismo, solo podrás ser el CONOCEDOR, de manera tal que cualquier cosa que conozcas nunca podrá ser tu.
El CONOCEDOR es irreductible, no pude ser jamás CONOCIDO. Como vas a ponerte a ti mismo enfrente de ti mismo?.. No se puede, es imposible.
Y si crees que puedes, entonces es otra cosa lo que esta enfrente tuyo, no eres tu. Tu siempre estas detrás. Siempre y repetidamente serás el CONOCEDOR. Siempre el CONOCEDOR, nunca el CONOCIDO.
El autoconocimiento no existe. Cuando uno se da cuenta que el conocimiento es un NO YO, cuando uno llega a ese estadio, el conceder y lo conocido han desaparecido. Solo hay vacío, un gran espacio, sin principio, sin fin, un infinito.
Es lo que somos espiritualmente,..Entonces como vamos a ser conocidos o conocernos?
No hay posibilidad de conocimiento, y es bueno que así sea. Porque sino la ciencia nos conocería, y una vez conocidos seremos un objeto, una cosa. Y entonces ya no seremos.
La ciencia nunca será capaz de reconocer lo mas profundo del ser, porque el centro interno del ser es un no – ser.
Somos como una cebolla, capas sobre capas, Sigue sacando las capas y aparecerá otra nueva, luego otra y luego otra, al final ya no habrá cebolla quedara un vacío en las manos...y eso es lo que somos. Lo infinito de la esencia del núcleo de un átomo, la nada, el vacío.
Este vacío no es negativo, no nos equivoquemos al respecto.
La palabra vacío suena como la ausencia de algo. No, no lo es. Es una presencia de algo infinito.
No es una ausencia, no es negativa. No es como la oscuridad, es un fenómeno positivo. Es un NO_YO.
Hay que recordar siempre esta positividad, porque la palabra “vacío” puede muchas veces formar una idea equivocada, uno puede llegar a pensar que esta simplemente vacío, y no es así. No estoy diciendo que haya un vacío de “algo”, no estoy diciendo que haya una ausencia de algo.
NO.
Es vacío, es el propio vacío, es el vacío mismo.
Y se lo esta usando de una manera positiva, y si es positiva, es diferente.
En general solo conocemos el vacío en una forma negativa.
Por ejemplo si entramos en una habitación en donde no hay muebles o cuadros, decimos que la habitación esta vacía, no hay nada. Cuando salimos de ella y te preguntan lo que has visto, responderás que no hay nada, dirás que esta vacía, no hay ni muebles ni cuadros.
Entraste en la habitación pero solo viste la parte negativa.
Porque la habitación esta llena. Esta llena de espacio, no lo viste, y no lo vemos. Una habitación es vacío, una habitación significa espacio. Puedes meter algo, puedes acomodar muebles, porque hay espacio, en la habitación hay vacío, hay sitio.
Nos resulta muy difícil verlo de esta forma.
Si no uno diría que la habitación esta llena de vacío, de espacio, preparada para recibir cualquier cosa – porque tiene espacio – De esta manera podemos ver el vacío positivo.
Entonces recordemos una vez mas que ese espacio no es negativo, no es vacío en el sentido de estar vacío de ”algo”. Es el vacío mismo. Es lo más positivo de la existencia.
Es la existencia misma.
Vacío significa además algo inagotable, significa espacio, significa amplitud.
Por ejemplo vivimos en una casa, pero el concepto de una casa son las paredes, no vivimos la casa con un espacio interno, siempre son las paredes que nos rodean la que hacen a la casa. En realidad las paredes no son la casa…
Como se puede vivir en las paredes?...
Vivimos en le vacío, no en las paredes. LO HUECO, es la verdadera casa. Sin embargo cuando pensamos en la casa, siempre pensamos en la estructura, lo que rodea a ese vacío. Por eso parecen distintos un palacio de un rico y la simple choza del pobre. Claro que si miramos las paredes, por supuesto que una choza es una choza y un palacio es un palacio. Pero si pudiéramos ver la cavidad interior, si pudiéramos VER ese espacio, veríamos la casa verdadera.
Porque solo lo que esta vacío es lo que puede albergarnos.
Es muy importante darse cuenta que no son las paredes lo que nos contienen. Entonces no hay diferencia entre una choza y un palacio. No existe un vacío rico y uno pobre, todos los vacíos son lo mismo, todos los vacíos son iguales.
Solo hay paredes ricas y paredes pobres.
Si proyectamos esta idea a la relación entre la mujer y el hombre, podríamos compararlo analógicamente con un valle, que es el espíritu del vacío. Si vamos a las montanas o a las colinas, encontraras dos cosas: cimas llenas de rocas. Y valles vacíos. Una corresponde a la otra
Las formas van hacia las no formas, un valle significa el mundo de las no formas.
Una mujer es como un valle, y el hombre como una cima. Un hombre entra en el vacío de la mujer, la mujer simplemente permite o no. Un hombre es una agresión, una mujer es una receptividad. El hombre es lo creativo, la mujer lo receptivo. Un hombre intenta hacer, la mujer simplemente permite que las cosas sucedan. Un hombre siembra su semen, la mujer lo recrea en su vacío.
Y también mientras hablo, mientras Uds. me siguen con atención, lo que ustedes están viendo es lo que soy yo de afuera, mis paredes.
En realidad no soy yo, es lo que Uds. están viendo.
Cuando me miran que ven de mi?.., el cuerpo. Están mirando las paredes, este que ven no es el verdadero, no es el verdadero hombre que esta enfrente de Uds. El verdadero esta en el vacío interior, aquel al cual yo llego muy pocas veces, aquel que produce el movimiento del brazo y expresa ideas a través de palabras, aquel que mueve mis labios desde ese vacío, que hace que respire y comparta el aire con Uds, que es lo único que podemos compartir en este espacio, incuestionablemente, aunque no lo deseemos.
Un cuerpo pude ser bello, como una casa, como una choza, como un palacio.
También puede ser enfermo, feo, sano, joven, viejo.
Pero el vacío que contiene es siempre el mismo. Entonces si pudiéramos cambiar nuestra mirada, no mirando desde afuera, tratando de encontrarnos con el vacío adentro. Encontrarnos desde el ser, seriamos mas reales.
Cuando vamos de compras a la tienda, o al mercado, a comprar jarra de cristal o de vidrio ordinario. La jarra de cristal se diferencia de la de vidrio ordinario, en su precio y calidad, sus paredes se diferencian, pero el vacío es el mismo.
Cuando un pobre va al pozo de agua y un rico va al mismo pozo sediento, el rico va con la jarra de cristal y el pobre con la de vidrio ordinario. La sed es la misma y el vacío que llevan, también. Llenan de la misma agua, calman la misma sed. No son las paredes lo que usan, sino la cavidad interior, el vacío interior.
Desde ese lugar, desde ese vacío es que tenemos que trabajar hoy.
Tratemos de mirar hacia lo interno, hacia esa cavidad interior en donde se aloja nuestro propio ser, nuestro espíritu. El anima, aquello que nos “anima”.
La cavidad interna, el vacío interno.
Esto no significa que nuestro ser sea un no ser, porque la palabra ser nos remite a una existencia interior, como si hubiera “algo” dentro nuestro y entonces no estamos vacíos.
NO
De ninguna manera es así, porque sin embargo no hay nadie, todo ese “ser alguien “ esta en el exterior
Adentro no hay nadie.
Todo el ego esta en la superficie. Adentro no hay ego.
Y entonces quien esta dentro? Si lo llegamos a averiguar nos reiremos con verdadero goce.
Porque? Porque no hay nadie. Absolutamente nada.
NADA. Vacío.
Por eso es que somos tan amplios y traemos la cualidad de la grandeza.
Por eso no se puede encontrar a Dios en ningún sitio afuera.
Esta cavidad es la totalidad.
Esta cavidad es Dios.
Sin embargo todos siguen buscando en el cuerpo, unos buscan en el cuerpo de Cristo, otros en el de Buda, Otros en el de Krishna. Todos buscan cuerpos. Algunos pocos esa cavidad.
Si este espacio no existiera y si no fuera así… adonde necesitaríamos ir?..
Nos rodea el espacio por todas partes, Afuera y adentro.
Esto es Dios?
El mismo espacio vacío que tenemos dentro. El espacio en el que nacemos. El espacio en el que vivimos en el mismo espacio nos disolvemos.
Un pescado nace en el mar, vive en el mar y se disuelve en el mar.
No es otra cosa que agua de mar.
Nosotros somos lo mismo, el vacío nos rodea por afuera y por adentro. Podría acaso haber dos tipos diferentes de vacío?… Es imposible….. El vacío siempre es el mismo.
En un pecador existe el mismo vacío que en un santo.
El pecador es rotulado desde el exterior como tal y el santo también, Se los juzga por las paredes, estamos demasiado apegados a las paredes.
En realidad las paredes no tienen ningún significado.
Porque llamamos santo a un hombre?..Porque el hace algo que nosotros creemos que esta bien. Nosotros lo rotulamos de bueno
Porque llamamos pecador a un hombre?..
Porque nosotros creemos que lo el esta haciendo esta mal. Y lo condenamos.
Si pudiéramos tener conciencia que todo hacer es externo, que toda acción es externa.
Solo son la representación de las pinturas de las paredes, solo la decoración de la casa.
El vacío interno puede volverse impuro a través de tus actos o acciones?..Puede?..
Como vamos hacerlo puro o impuro?..Como lo vamos a ser pecar o santificarlo?..
No se puede.
El vacío siempre permanente intacto.
Si mañana me asesinaran y cortaran mi cuerpo en cientos de pedazos, aun así ese vacío permanecería intacto. Cortarían mi cuerpo, pero no me cortarían a mí.
Porque el ser es ese vacío
Si hago una acción o realizo algo, siempre lo hago desde las paredes. El vacío nunca es un hacedor.
Y como no es un hacedor, no es mi idea que nosotros podremos trabajar y expresarnos desde allí. Pero estoy seguro que en tanto y en cuanto nos podremos aproximar a ese vacío, a esa totalidad, igualada afuera y adentro, e intentáramos expresar “algo” aunque sea muy poco, pero desde allí.
Sin casi la presencia del Ego…., quizás podremos expresar por una vez, por un segundo, aquello que somos y no lo que hacemos. Todo lo que proviene del ego es falso
Entonces desde esa existencia, desde ese vacío se expresara la belleza, el esplendor de lo verdadero. El espíritu. Lucido del Alba, Ámsterdam
Junio, 20, 2002.
“Un arte que no represente el espíritu nunca podrá ser Arte“. A. Tarkovsky
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